La producción eólica se dispara y la instalación supera el objetivo de 2010.

03 Mar2005

La potencia eólica instalada en España al cierre del año 2004 se situó en 8.263 megavatios y ha superado ya los objetivos fijados en 1999 por el Plan de Fomento de las Energías Renovables para 2010 (8.140 megavatios). Con alrededor de 400 parques, las mismas empresas, 20.000 empleos directos y 60.000 indirectos, y un volumen de negocio anual de unos 3.000 millones de euros, la energía eólica se ha convertido en la gran apuesta de empresas y Gobierno. El buen comportamiento de los parques en la ola de frío, cuando cubrieron el 13% de la demanda, anima al sector.
La apuesta por la energía eólica en los últimos años ha convertido a España en el segundo productor mundial, por encima de Estados Unidos y sólo por detrás de Alemania. El Gobierno, presionado por las obligaciones que impone el Protocolo de Kioto, estudia la posibilidad de establecer como objetivo para 2010 los 20.000 megavatios de potencia instalada. Supondría casi triplicar las cifras actuales y dar un espaldarazo definitivo a un sector en el que están entrando con fuerza no sólo las empresas energéticas tradicionales, sino las constructoras y las entidades financieras.
Este año, según la Plataforma Empresarial Eólica, se van a instalar en torno a 1.500 nuevos megavatios de potencia eólica. Y las solicitudes de instalación por comunidades autónomas, aunque muchos de los proyectos están solapados, suman ya 57.000 megavatios.
En el mes de enero, cuando se batieron todos los récords de demanda en hora punta (43.708 megavatios) y de crecimiento de consumo (tasas de aumento del 15%), los parques eólicos fueron una pieza clave para evitar problemas de suministro.
El buen comportamiento de los molinos en plena ola de frío ha debilitado mucho una idea extendida: que los molinos de viento son inútiles en situaciones de mucho frío o de mucho calor porque coinciden con anticiclones caracterizados por la falta de viento.
En esta ocasión, hubo frío intenso y viento suficiente para que funcionaran los parques eólicos. La Asociación de Productores de Energías renovables destaca que el pasado 15 de febrero, los parques aportaron al sistema eléctrico 6.000 megavatios, todo un récord ‘equivalente a la producción, a plena carga de más de seis grupos nucleares de 1.000 megavatios’. El Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE) atribuye la madurez que está alcanzando el sector a tres factores: el marco retributivo, el despegue de la industria nacional y la atracción ejercida sobre grandes inversores.
Ambinor, consciente de que el desarrollo de la energía eólica, como energía limpia y renovable que es, contribuirá a cumplir el protocolo de Kioto, tiene entre sus actividades la ejecución de Programas de Vigilancia Ambiental en varios parques eólicos en la comunidad de Castilla y León, tanto en fase de construcción como en fase de explotación, asegurando de esta manera que se cumplan las medidas preventivas y correctoras que disminuyen el impacto negativo que la instalación de parques eólicos pueden tener sobre el medio ambiente, haciendo compatible y sostenible la producción energética con la conservación de nuestro entorno.

Noticia extraída y resumida a partir del Suplemento de Economía de “El Pais” Madrid, 21 feb de 2005

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