LAS CINCUENTA SOMBRAS DE LA ECONOMÍA CIRCULAR. (En realidad, alguna menos….)

20 Feb2019

1902_Economía Circular_50sombras1Hace unos días escribíamos un post sobre Economía Circular, a raíz de un Workshop organizado pajo el paraguas de EREK: Competir en una economía más circular y eficiente en el uso de los recursos. Tras la dosis de optimismo y posibilismo que nos inyectó la jornada –y volcamos en el post-, nos comprometimos a hablar otro día de las “las cincuenta sombras de la Economía Circular” (en realidad alguna menos), por aquello de ejercer el hispano deporte nacional de ver siempre el lado oscuro de las cosas. Y porque ese lado existe.

 

PARA EMPEZAR, HABLEMOS DE POLÍTICAS MEDIOAMBIENTALES.

En la reunión citada la Viceconsejera de Medio Ambiente del País Vasco habló de éxitos y fracasos de estas políticas en la región, para reconocer que quizá el más importante de los primeros había sido la continuidad de las políticas ambientales en los últimos 20 años, con independencia de gobiernos y modas. Y –en nuestra humilde opinión- tiene toda la razón… lo que pasa que eso se circunscribe al País Vasco y quizá a Cataluña, no mucho más allá.

Y es que, más allá de algún que otro voluntarioso instrumento de planificación, ¿alguien considera que el Estado ha hecho gala de esa continuidad, al menos en asuntos como el que nos trae a este post hoy: el de la integración de economía, sostenibilidad y empresa (o el de la Economía Circular, por ponerlo en términos más actuales)? Y ¿alguien sabe de alguna otra Comunidad Autónoma con una realidad similar en este campo?

 

LA NORMATIVA ES UNA BARRERA PARA LA ECONOMÍA CIRCULAR

Otra de las reflexiones que nos hicimos al escuchar algunas de las iniciativas de empresas en pos de la Economía Circular, fue: ¿y cómo han resuelto administrativamente esas iniciativas?

No es asunto baladí: la Ley de Residuos de 2011, trasponiendo principios de la correspondiente Directiva europea, vino a reconocer los conceptos de “subproducto” y “fin de condición de residuo”, que en el fondo son las dos únicas vías (la primera para industrias y la segunda para gestores de residuos) que permiten reintroducir materiales recuperados mediante procesos de reciclado en la economía productiva.

La cuestión es que se cuentan con los dedos de dos manos las “declaraciones de subproducto” aprobadas por el Ministerio en todos estos años; y con los de una mano los reglamentos u órdenes ministeriales de Fin de Condición de Residuo vigentes. Entonces ¿cómo hace el resto de empresas que usan recursos secundarios, para hacerlo dentro de la legalidad? Me temo que la respuesta es que lo hacen “de espaldas al maestro”; es decir: todo el mundo (particularmente las administraciones) sabe que sería preciso alguno de los citados trámites o figuras, peo mira para otro lado.

El Paquete de Economía Circular de la CE reconoce la necesidad de impulsar estas figuras de subproducto y FcR, pero de momento se queda en una intención, lo que está limitando significativamente el desarrollo de numerosos esfuerzos por el aprovechamiento de materiales. (Un día de estos escribiremos sobre un par de ejemplos sangrantes de esto que contamos).

 

¿QUÉ VA A PASAR CON EL EMPLEO EN LA “CIRCULARIZACIÓN” DE LA ECONOMÍA?

Pero sigamos adelante con otra de las sombras que dan título al post.

Un asunto tangencial que todo el mundo menciona –y casi nadie analiza- del efecto de transformación de la economía hacia la circularidad, es de la creación de empleo verde. Según un informe de COTEC, 580.000 empleos en Europa: ahí es nada.

Pero analizando ese y otros estudios parece que se puede concluir que se habla de “empleos brutos”, no netos. Es decir, que no se descuentan los empleos que se destruyen o transforman.

Una de las empresas del evento, manufacturera, mostró sus éxitos en el desarrollo de la Economía Circular. Pero también apuntó los enormes retos que quedaban por sortear, al iniciarse en el proceso de “servitización de sus productos”: básicamente pasar de vender maquinaria nueva a alquilar maquinaria (pago por uso”, o reacondicionar maquinaria usada. No entró en muchos detalles pero creo que le comprendimos: ¿qué efecto tendrá la disminución de ventas de producto nuevo sobre la cuenta de resultados de la empresa? ¿Y sobre el empleo vinculado?

El incremento de la reutilización de productos al final de su (primera) vida útil creará mano de obra en el sector de la reparación por ejemplo. Pero quizá a costa de reducir empleo en el de la fabricación de esos mismos bienes.

La Economía Circular supone una transición imparable –o eso esperamos todos- pero habrá que ocuparse de que también sea una transición justa, responsable y gradual. Es decir: sostenible.

 

Y llegados a este punto me diréis: “bueno, ¡no has expuesto más que tres sombras, y habías prometido cincuenta!). Tiempo al tiempo….

 

Fuente de la imagen:  <a href=”https://www.freepik.es/fotos-vectores-gratis/verde“>Vector de verde creado por dooder – www.freepik.es>

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