La nueva Ley de residuos inicia un cambio radical en el ordenamiento normativo del sector (II). Algunas notas sobre el nuevo marco legal en materia de Vehículos Fuera de Uso y preparación para la reutilización

12 Jun2020

Como ya comentábamos en nuestro post relativo a los cambios en el ordenamiento normativo en el sector de residuos a nivel nacional, en esta ocasión analizamos el proyecto de nuevo marco legal en materia de Vehículos fuera de uso (VFU) y su orientación hacia la preparación para la reutilización. Actualmente se encuentra en fase de exposición pública y finaliza el próximo 25 de junio.

La modificación que se proyecta del Real Decreto 20/2017 de 20 de enero, sobre los vehículos al final de su vida útil tiene por objeto incorporar parcialmente la Directiva (UE) 2018/849 del Parlamento Europeo y del Consejo de 30 de mayo de 2018 por la que se modifican la Directiva 2000/53/CE relativa a los vehículos al final de su vida útil, la Directiva 2006/66/CE relativa a las pilas y acumuladores y a los residuos de pilas y acumuladores y la Directiva 2012/19/UE sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.

Este Real Decreto de 2017, que vino a derogar al RD 1383/2002, permitió, trasponer la Directiva ahora modificada y asumir los nuevos preceptos impuestos por la Ley 22/2011, encaminados a fomentar la aplicación de los principios de jerarquía de residuos.

 

Algunas novedades en el sector de los vehículos fuera de Uso

–   Se clarifican conceptos y la diferencia entre vehículo y automóvil, así como numerosos artículos, para evitar cualquier duda de interpretación.Residuos_VFU_200612_1

–   Especifica la normativa sobre traslados de residuos susceptible de aplicación.

–   Introduce novedades en materia de tramitación electrónica de la baja definitiva del vehículo y emisión del certificado de destrucción y del certificado de entrega.

–   Se establece un plazo de 3 meses entre la solicitud de baja definitiva en el Registro de Vehículos y la salida efectiva del vehículo del país, en aras de introducir mayor control en los movimientos internacionales d residuos.

–   Incluye la obligación del titular de informar inmediatamente a la administración competente en caso de desaparición o pérdida de un vehículo al final de su vida útil.

–   La Comisión de Coordinación en Materia de residuos del Ministerio participará en procesos sancionadores en caso de incumplimientos en más de dos comunidades autónomas por parte de los sistemas de responsabilidad ampliada o en acuerdos voluntarios.

 

Nuevos requisitos para las instalaciones de recepción y tratamiento de VFU

En lo referente a las condiciones técnicas de las instalaciones y operativas de las instalaciones de recepción y tratamiento de los VFU:

o   Se subraya la necesidad de protección y tratamiento de derrames en zonas de recepción previo a la descontaminación, ya sean cubiertas o descubiertas.

o   Se exige disponer de medios técnicos adecuados para realizar la descontaminación de los vehículos (elevadores, sistemas de aspiración, recogedores móviles, etc…)

o   Se da nueva redacción al anexo III relativo a la tramitación electrónica de las bajas y la emisión de certificados de entrega y de destrucción de un VFU

o   A nivel de operaciones de descontaminación de VFU y otras operaciones de tratamiento:

  • Se exige que los profesionales de los CAT disponga de formación específica en materia de instalaciones, líneas o electricidad del automóvil para la adecuada extracción de las baterías en vehículos eléctricos o híbridos
  • Se permite, en aras de fomentar la preparación para la reutilización de partes o piezas, en el caso de que sean almacenados a cubierto, que incluyan los líquidos precisos para su funcionamiento

o   Se incluyen los nuevos modelos de certificados  tanto de destrucción del VFU como de entrega en una instalación de recepción

 

Impulso decidido a la preparación para la reutilización

El nuevo RD contempla un nuevo anexo V para recoger los requisitos de los centros de preparación para la reutilización y de las operaciones asociadas:

Residuos_VFU_200612_2

  • Sólo podrán prepararse para reutilización componentes de vehículos dados de baja definitivamente, con certificado de destrucción expedido por un CAT.
  • Sólo CAT autorizados podrán realizar operaciones de preparación para la reutilización.
  • Se definen los criterios que han de reunir las piezas y componentes para ser aptos de ser preparados para reutilización (funcionalidad, seguridad, ausencia de elementos esenciales, nivel de deterioro…).
  • Se habilita un nuevo certificado que ha de expedir el CAT y que se ha de incluir junto a cada pieza tras ser sometida a preparación para la reutilización. El certificado ha de acompañar a la pieza durante su traslado y de no disponer de él, tendrán la consideración de residuos y no de producto.
  • El CAT ha de proporcionar una garantía posventa, en línea con la normativa vigente sobre defensa de consumidores y usuarios.
  • El CAT proporcionará información sobre las piezas preparadas para reutilización vendidas, almacenadas.

 

Otras cuestiones reguladas

  • Se crea un nuevo anexo VI para la codificación LER-VEH de diversos medios de transporte, de manera análoga a los códigos LER-RAEE para los residuos de aparatos eléctricos  y electrónicos.
  • Se crea un nuevo anexo VII donde se recogen los objetivos de reutilización, reciclado y valorización, si bien no se modifican los horizontes temporales ni los valores objetivo fijados en el RD 20/2017.
  • Se introducen diversas modificaciones en el Reglamento General de Vehículos, aprobado por Real Decreto 2822/1998.

 

Plazo de adaptación de los CAT

Los CAT dispondrán de un plazo de 9 meses desde la publicación del RD para comunicar su adaptación al mismo ante la autoridad competente de su comunidad autónoma.

 

Sin duda se trata de una nueva revisión al marco legal aplicable a los actores implicados en la gestión de los vehículos al final de su vida útil, continuación de la iniciada en 2017 y que contribuirá a maximizar las operaciones de reutilización de piezas y componentes de los vehículos, reforzando la seguridad jurídica de las instalaciones que lo llevan a cabo y de los usuarios de las mismas. ¡Sin duda caminamos decididamente hacia la Economía Circular!

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