La Economía Circular ha venido para quedarse, y es un hecho que va a influir en el modelo económico de los países avanzados los próximos 20 años.

14 Feb2019

Economía Circular _Erek_190414_0Hoy hemos asistido a un evento: enormemente interesante sobre Economía Circular, organizado por Ihobe, MITECO, el Club de Excelencia en Sostenibilidad y EREK, entre otros: “Competir en una economía más circular y eficiente en el uso de los recursos”

Y es interesante, por la elevada concentración de conocimiento allí presente, y sobre todo, porque se ha puesto de manifiesto la cada vez más universal presencia del concepto “economía circular” en el sector productivo europeo. Me aventuraría a decir que la Economía Circular (EC), al igual que en su momento la sostenibilidad, no es una moda, sino que ha venido para quedarse. Y reconforta ver que eso, que es un una impresión personal (y de muchos otros que estamos en el sector de la consultoría), es en realidad un hecho de avance imparable.

 

LA ECONOMÍA CIRCULAR, MUCHO MÁS ALLÁ DEL RECICLAJE

Economía Circular EREK_190214_1En su versión más sencilla, la EC se utiliza para hablar de reciclaje de residuos: de dar una segunda (o tercera o cuarta…) vida a los materiales. Pero más allá de esa visión (evidentemente real e importante, pero muy limitada), la EC es un cambio de paradigma. Y los ponentes (y muchos de los asistentes) del evento, así lo han demostrado.

Ver cómo empresas como Iberdrola apuestan por la descarbonización de la economía (que también es EC), y lo hacen desde hace unos cuantos años, es emocionante. Ver que sectores tan diversos como el cementero o el de la industria química o la de pilas y baterías –por mencionar algunas-, y en tamaños de empresa entre 20 y 10.000 trabajadores, están apostando por la EC, estimula la necesidad de difundir estas iniciativas. Percatarse de que empresas como EDP, Naturgy, Mahou o Toyota, envían a algunos de sus activos humanos más valiosos a informarse y compartir ideas en foros como este, es gratificante. Y reconocer –una vez más- que entidades públicas como Ihobe siguen el camino de la EC (con unos u otros nombres) desde hace 20 años, nos reconcilia con la Administración.

En las experiencias mostradas en el “workshop” se ha hablado de materiales y su mantenimiento en el ciclo productivo, sí. Pero también de beneficios económicos, de sostenibilidad, de empleo verde, de reducción de la peligrosidad de los productos puestos en el mercado, o del impacto de la EC en el largo plazo y en regiones muy lejanas de Europa; por citar solo algunos conceptos. Es decir, se ha reconocido que la EC es transversal, y que muy distintas áreas del conocimiento y la gestión (no solo las ambientales) así lo han reconocido, y la asumen como algo propio.

Economía Circular EREK_190214-2En este sentido, oír hablar –con mucho conocimiento de causa, por cierto- a responsables de política industrial del Estado y de la UE, es esperanzador: por fin aspectos “ambientales” (¿ambientales?) de la producción y la economía rompen el techo de cristal del sector para adentrarse en las políticas decisorias de nuestros gobernantes: las que tienen que ver con el modelo productivo o los resultados económicos y la pervivencia a largo plazo de la economía europea (y mundial).

Así que sí, lo reconozco: hemos salido de este intenso seminario con un buen “subidón”.

Mañana, cuando se nos pase, hablaremos de las “50 sombras de la Economía Circular”, y volveremos a poner los pies sobre el suelo. Pero entretanto disfrutamos y compartimos que la EC ha venido para quedarse.

 

Las ponencias estarán próximamente disponibles en: www.resourceefficient.eu

 

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