Los modelos de dispersión de contaminantes atmosféricos y su utilidad en la promoción de proyectos

19 Mar2018

180313 Bg ModelizaciónATM1 (FSA)_CLos modelos que permiten evaluar la dispersión de contaminantes atmosféricos son indispensables en la Evaluación de Impacto Ambiental de instalaciones de combustión, pero también en otras con emisión de olores (p.ej.: compostaje); con emisión de polvo (p.ej.: minería) y otras.

El objetivo de esta modelización es doble: por un lado, disponer de un previo estudio que asegure que los contaminantes dispersados a la atmósfera no pondrán en riesgo la calidad del aire de su entorno y cumplirán las concentraciones límite de inmisión establecidas por las normativas y directivas vigentes; y por otro lado, modificar de forma preventiva características del proyecto, como es la altura de chimenea, la forma de almacenamiento de materias pulvurentas, o incluso los sistemas de corrección de la contaminación.

Los resultados y estimaciones aportadas por el modelo pueden servir además de para evaluar su impacto sobre el medio, para decidir la altura óptima de la chimenea de una planta proyectada, entre otras aplicaciones.

Existen varios modelos de dispersión que permiten obtener datos orientativos sobre la contaminación causada en el entorno por una actividad productiva objeto de estudio. Los modelos de dispersión usan una serie de técnicas matemáticas para simular los procesos físicos y químicos que afectan a los contaminantes cuando se dispersan como consecuencia de los factores meteorológicos y topográficos del emplazamiento; o reaccionan en la atmósfera.

Aunque hay modelos de sondeo o “screening” muy sencillos como el SCREEN3; la mayoría de las aplicaciones de modelización requieren de sistemas informáticos con gran capacidad de cálculo, para un resultado aceptable; lo que limita su uso a empresas especializadas.

180313 Bg ModelizaciónATM1 (FSA)_BLa elección del modelo de dispersión que se va a utilizar es el primer paso y una importante decisión que se deberá justificar. El modelo debe estar validado, es decir que sus resultados han de haber sido comparados con un conjunto de datos independientes para evaluar su precisión y aplicabilidad. La Agencia de Medio Ambiente de Estados Unidos (EPA-Environmental Protection Agency) recomienda una serie de modelos elegidos a partir de un proceso de selección muy riguroso.

Entre estos modelos seleccionados por la EPA están los que utilizamos en ambiNor, AERMOD y CALPUFF:

  • AERMOD: es un modelo de pluma en régimen estacionario, que permite considerar fuentes de tipo puntual (p.ej.: emisiones focalizadas en chimeneas), superficiales o volumétricas (como almacenamiento de materiales) y es aplicable a áreas de topografía tanto simple como compleja. Considera la meteorología como homogénea, una distribución de la concentración horizontal Gaussiana.
  • CALPUFF: es un modelo Langrangiano de nubes aisladas que simula el efecto de las condiciones meteorológicas no homogéneas. Considera las irregularidades del terreno sobre el cual se presenta la dispersión e incluye la posibilidad de modelar la dispersión de contaminantes primarios y secundarios.

AERMOD funciona bien en condiciones de meteorología estables y perfiles orográficos sencillos; pero cuando la topografía y/o meteorología se complica, tienden a magnificar las inmisiones, por lo que no son adecuados.

En cambio CALPUFF, en entornos complicados, da unos resultados mucho más ajustados a la realidad. A cambio requiere una potencia de cálculo superior, entre otros requisitos, por lo que suele ser más costosa su utilización.

180313 Bg ModelizaciónATM1 (FSA)_AAdemás de las concentraciones de inmisión obtenidas a partir de la modelización, es importante contar con valores de fondo a los que se sumarán las concentraciones de los contaminantes modelizados, ya que la legislación regula la calidad del aire como un todo, no solo la contribución de nuestro proyecto a dicha calidad del aire. Eso permite integrar en el análisis, además, el funcionamiento de otras instalaciones que contribuyen a la inmisión de contaminantes. Obviamente, para poder sumar los niveles de fondo, es preciso tener en el entorno al menos una estación de la Red de Vigilancia de la Calidad del Aire, y todos sus datos horarios anuales.

Sea como sea, para poder aportar valor al promotor del proyecto, es importante usar modelos como estos en el cálculo, y no versiones ya obsoletas como el ISCLT ó el ISCST3, que tanto servicio nos dio en el pasado. Eso evitará la aparición de problemas en la explotación posterior de la instalación, y los consecuentes problemas con la Administración.

Y, por supuesto, es también importante recurrir a profesionales con los conocimientos y experiencia necesarios para correr el modelo en condiciones de garantía, y con la máxima potencia de cálculo. ¡No dude en consultarnos!

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